Mensajes publicitarios para idiotas

En mi breve pero intensa experiencia como copy me he empezado a plantear seriamente si los usuarios de Internet somos idiotas. Aunque quizás se trate de una cuestión de quién nos cree idiotas y nos trata como tal, más que de un problema personal. ¿Somos realmente idiotas o es el cliente el que toma al público por idiota y nos lo pone tan fácil que consigue que lo parezcamos? ¿Quién fue antes, el huevo o la gallina?

Esta duda me surge al tener que escribir la frase explicativa “copia y pega aquí tu relato” como pie en un cuadro de texto que aparece en una web donde los usuarios participan subiendo relatos escritos por ellos mismos. Un cuadro que ya de por sí reza el título “Tu relato”, en una página que comienza diciendo “Envíanos tu relato”. Vamos, que sólo nos falta poner una flecha luminosa apuntado al cuadro de texto con la frase “Tu relato va aquí” y una pestaña de ayuda donde venga explicado qué es un relato.

Y es que esta no es la primera vez en que me encuentro una situación en que tengo que redactar copys en los que se subestima la capacidad intelectual del público. El verano pasado me encontré con algo parecido escribiendo una guía operativa para la cuenta de un banco que tuve la mala suerte de tener que redactar. Uno de los requerimientos básicos era que la palabra “fácil”, junto a sus correspondientes sinónimos y derivados, debía ir incluida en todos y cada uno de los párrafos de dicha guía. No podía quedar duda alguna (en cada párrafo) de que operar con la cuenta anunciada era fácil, cómodo, sencillo, claro, sin complicaciones… Y otra vez: fácil, cómodo, sencillo, sin complicaciones… Entiendo que el banco quisiera dejar claro la idea, pero con un par de veces que se dijera ya era suficiente, no somos tontos…

Para una conocida marca de seguros, en más de una ocasión he tenido que sustituir palabras como “engorroso”, “ostentoso” o “intransigente”, cuyo significado no creo que cause demasiado trastorno a nadie, por sinónimos más del pueblo, más de Belén Esteban por decirlo de alguna forma. No vaya a ser que no nos entendamos.

Y es que de tan mascada que se nos da hoy en día la información, va a llegar el punto en el que nos parezca normal que sobre el vater nos encontremos con el cartel “haga pis aquí”. O como en un capítulo de los Simpsons, en el que Flanders le dejaba su casa de la playa a Homer llena de post it explicativos, incluyendo uno en cada hueco de la cubitera de hielos en el congelador que pedían  “Fill me, with water”.

Aunque seguramente tenga razón el cliente y más vale prevenir que curar, cuando llega el momento de hacer este tipo de copys, o cuando llegan cambios de este estilo, uno no puede evitar pensar lo bajo que estamos cayendo. Aunque teniendo en cuenta que en este mundo, haber hay de todo, supongo que en este sentido pecar de exceso no siempre es desacertado. Porque a veces no todo es tan fácil como parece… y como muestra, un botón:

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